23 de septiembre de 2010
Enrique Dans y la sofisticación del cliente
El pasado martes Enrique Dans ofreció una conferencia en la Confederación de Empresarios de Ourense y en Deltia nos pareció buena idea acudir acompañados de un cliente de la zona interesado en las nuevas tecnologías y las redes sociales en la empresa.
La conferencia en sí fue interesante, aunque la inexperiencia de parte de los asistentes no permitió que el debate posterior profundizara en cuestiones que sí merecían especial atención, como el futuro del periodismo (cuestión de la que trata el propio Dans en su blog), la relación cliente-agencia y el rol de cada uno. Durante la charla posterior a la conferencia, Dans comentó que las estadísticas de la web/blog de la empresa debían ser controladas por los directivos de la empresa (en tiempo real); ya que los informes de actividad entregados por las agencias no permiten contemplar datos importantes que pueden dar una mejor perspectiva y una mayor sensibilidad hacia las necesidades y oportunidades de negocio de la empresa. Desde Deltia intervenimos opinando que somos los profesionales de la comunicación social quienes estamos capacitados para la interpretación de estos datos y que manteniendo una alta implicación con el cliente se le puede transferir la perspectiva y la sensibilidad necesarias de cada sector.
Al terminar la charla, nuestro cliente organizó una comida con Dans; que aunque no se conocían mantienen una amistad en común. Así, mientras nos dirigíamos hacia una pequeña aldea del Ribeiro, continuamos discutiendo sobre el tema y fue en ese momento cuando Dans nos ofreció los argumentos que nos convencieron. Nos aconsejó que son los procesos de alto valor los que deben ser controlados por la agencia, porque son los que tienen la capacidad y el conocimiento para desarrollarlos de forma óptima. Los procesos de bajo valor y sencilla ejecución deben poder ser realizados por el cliente. De este modo se obtienen dos beneficios directos: centrarse en aquellas cuestiones realmente importantes y conseguir una mayor implicación del cliente, favoreciendo su sofisticación. En Deltia tenemos claro que la sofisticación del cliente es una de las mejores herramientas de venta que tenemos, pues permite que pueda ampliar su horizonte de necesidades y valore nuestro trabajo.
El asunto quedó ahí, después dimos cuenta de la buena dieta galega, regada por un Ribeiro de premio (Colección Costeira).
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